EL MILAGRO DE SER FELIZ - Adelaida Coaching
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EL MILAGRO DE SER FELIZ

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28 Ene EL MILAGRO DE SER FELIZ

El día de hoy lo empiezo con energía y positivismo.

Me siento tranquila y en paz.

Poder escribirte hoy esto es el fruto de mucho Coaching tras años previos de sufrimiento y sensación de carencia en mi vida, que hicieron que diese un cambio de rumbo y empezara en el mundo del coaching para buscar aquello que tanto me faltaba.

Tal y como te adelanté en el post Milagros del 2015, si te has perdido los post anteriores de esta temática te recomiendo encarecidamente que los leas antes de continuar: El Milagro de perder peso y el Milagro de mejorar tu salud, hoy quiero hablarte del secreto de vivir feliz.

Que hoy te escriba sobre el Milagro de Vivir Feliz es una de esas sincronías que nos ofrece la vida porque hace unos días no te hubiese contado lo mismo que te voy a contar hoy, ya que no hubiese tenido el aprendizaje que viví el lunes pasado.

Los lunes son para mí uno de los días más interesantes de toda la semana porque lejos de pensar que debo empezar la semana y dejar el fin de semana atrás empiezo con mucha energía, ganas de trabajar y comerme el mundo. Los lunes me vengo arriba y soy creativa, imaginativa y veo un campo de posibilidades ante mí.

Pues bien, el lunes pasado como cada día me senté delante del ordenador a las 9h de la mañana y abrí mi agenda, pero mi sonrisa desapareció en 5 segundos al ver que no tenía prácticamente sesiones de coaching planeadas para esa semana. Acto seguido, todas mis alarmas corporales empezaron a activarse: subió el nudo a la garganta para intentar ahogar el grito de: ¡Noooooo! Así como mis manos empezaron a sudar ante el miedo de una semana sin “obligaciones laborales”. Para colmo, en la bandeja de entrada de mi correo electrónico no llegaba ningún email y tampoco nadie me escribía por WhattsApp… ¡¿Se había olvidado el mundo de mí?!

Así que con mi nudo en la garganta y mis manos sudorosas decidí aprovechar para leer y estudiar todo aquello que tenía atrasado. Pero mi propio miedo no me dejaba en paz y cada 3 minutos miraba mi bandeja de correo electrónico y cada 5 minutos le daba un vistazo al WhattsApp, pero nada de nada, era definitivo que el mundo me había olvidado. El olvido ya era oficinal para mi mente, así que lógicamente lo siguiente que pensé fue “nadie me quiere…” porque claro si me han olvidado es porque no me quieren. Como fichas de dominó los pensamientos empezaron a caerme como losas, y la conclusión “lógica” a la que llegué fue: “si nadie me quiere y yo me creía querida, ¿qué he estado haciendo hasta ahora? ¡He vivido una mentira!”

Te puedes imaginar el dolor tan grande que sentí cuando yo misma “me imaginé que eso era real”, me metí en un bucle de sufrimiento y desolación que ni te imaginas. Mis pensamientos lógicos para mi en esos momentos eran “he perdido el tiempo”, “he invertido demasiado tiempo en este proyecto”, “he sufrido mucho” y, no te lo pierdas, finalmente me vino el pensamiento más destructivo que la mente puede proyectar: “debo de ser muy mala y la gente se ha dado cuenta”. ¡¿Quién da más?!

Menos mal que tantos años de Coaching han hecho efecto y aunque todos esos pensamientos estaban en mi cabeza conseguí abrir el libro para empezar a estudiar. En el pasado me hubiera hundido en la más absoluta de las miserias, llorando y tapándome con la manta hasta las orejas para recrearme en la tristeza durante horas y días. Afortunadamente ya no hago eso porque sé que esos pensamientos son fruto del miedo y ya sé que puedo vencerlos.

A mediodía de este “lunes horribilis” que te estoy contando empecé a darme cuenta que efectivamente todo era mentira porque sigo haciendo caso a esos pensamientos de carencia que me hacen sentir que “todavía” no he llegado a esa meta que yo me he puesto. Pero lógicamente nunca llegaré porque cada lunes lo que hago es añadir otro escalón más y sí, viviré una mentira y nunca seré feliz porque nunca llegaré a la cima.

Fue ahí cuando me permití el Milagro de Vivir Feliz porque me admití que yo misma era el principal obstáculo a mi propia felicidad porque hacía caso a mis pensamientos y nunca tenía suficiente. Siempre imaginando que la felicidad estará un escalón más arriba.

 

Te voy a contar cuál fue mi plan de acción:

  1. Tras descubrir por dónde me habían llevado estos pensamientos derrotistas lo primero que hice fue cerrar los ojos, respirar hondo y pedir al Universo luz y claridad para salir del bucle en que yo misma me había metido.
  1. En segundo lugar, cogí un lápiz y papel e hice el siguiente ejercicio:

“Estoy preocupada acerca de….”

“Temo que lo que pueda ocurrir es que ….”

(escribí 5 posibilidades muy negativas que eran las que yo me había imaginado)

“Pero esto no va a ocurrir porque….”

(escribí 5 nuevas posibilidades positivas)

  1. Como después de la tormenta siempre viene la calma, decidí sentarme a meditar para seguir tranquilizándome y volver en mí. Necesitaba buscar mi verdadera esencia que nada tiene que ver con el miedo y el horror.

Y cuando me noté tranquila y relajada, plena y abundante y me disponía abandonar mi meditación sonó mi teléfono (es extraño que pase eso, porque yo siempre le quito el sonido para meditar, pero esta vez se me había olvidado) y ¿quién era? Un grupo de mujeres interesadas en mis servicios.

¡Vaya! El mundo no me había olvidado, había sido yo la que me olvidé de mí misma un lunes cualquiera.

El Milagro de Vivir Feliz empieza por ti, porque proyectas en tu vida todo lo que tu crees que es verdad en tu mente. El día que te permitas ver dónde se encuentra la infelicidad, empezarás el camino de Vivir Feliz.

 

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