QUIERO SER ESPECIAL - Adelaida Coaching
1651
single,single-post,postid-1651,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-theme-ver-9.1.3,wpb-js-composer js-comp-ver-4.11.2.1,vc_responsive

QUIERO SER ESPECIAL

Quiero ser especial

05 May QUIERO SER ESPECIAL

“Quiero ser especial, ser distinta a como soy hoy. Realmente, todavía no tengo claro cómo quiero que se desarrolle mi vida, pero sí quiero sentirme diferente. Y cada día me despierto con la misma pregunta en mi mente: ¿será hoy el día en que yo seré especial?, ¿será hoy, señor? Pero cada atardecer me devuelve la misma sensación de fracaso, el sentir de que todavía no lo he conseguido. Y sigo esperando.

Mientras tanto observo la vida que me pasa ante los ojos y miro con recelo que otras personas avanzan, que sus vidas cambian como si dieran saltos mágicos y rápidos que yo no consigo ver. Si pudiera ver cómo lo hacen, si viera dónde está el trampolín, si me contaran el secreto…yo también sería especial, igual que todos. Pero yo no tengo esa suerte, no tengo esa inteligencia especial, ni la fuerza para ser especial. Estoy condenada al fracaso, la frustración y la apatía de una vida “normal”. Sólo soy corriente, con problemas aburridos, poco dinero…limitada.

Y que quede claro que no me quiero comparar, es sólo que relato lo que es la verdad. Hay gente que nace con estrella y hay quienes, nacemos estrellados.

Y yo, pues soy de la clase media española. Pequeñita, pobrecita y con mucha mala suerte. No hay más, ser especial no está reservado para mí. ¡Pobre de mí!, ¡qué mala suerte tengo!

Y los días pasan y mira que lo intento, pero no consigo que venga Dios y me diga cómo hacer de mi vida una experiencia única llena de milagros de esos y luces de colores…no lo sé. Sólo veo que sigo anclada, mirando por la ventana de mi vida sorprendiéndome de que a todos le vaya mejor que a mí.

Sí…me dan consejos, ideas y libros para leer pero es que eso no va conmigo. Eso a mí no me funciona porque no soy tan lista y no tengo tanta suerte como el resto que se lee un libro y le pasan cosas mágicas. Tienen una idea y resulta que su vida da un giro. Yo no puedo, no soy especial.”

 

El especialismo…

Así pasé un buen rato, escuchando un monólogo sobre lo poco especial que era aquella persona. Escuché sus quejas y su monotonía y pude ver lo especial que se sentía.

“¿Y si yo te dijera que sufres de especialismo?”, esa pregunta no la hice en voz alta porque, ella no era mi clienta y yo no era su Coach. Yo sólo pasaba por allí y escuché una historia. Pero si se la hubiese hecho, estoy segura que no me hubiera entendido.

Y es que el especialismo es eso justamente, querer ser diferente a todos y todo. Es el deseo, que todas hemos sentido, de querer tener una excusa para no lograr que nuestra vida sea buena. Querer ser especial es querer sentirse separada, diferente, pobre, enferma, desdichada, inútil, etc. Es ese tirón que se siente en el cuerpo hacia el sufrimiento y que te inunda y te da cierta emoción cuando cuentas tus penas y desgracias a los demás.

¿Por qué quieres sentirte diferente y carente ante el mundo?,

¿por qué te crees tan especial y diferente a todo lo bueno que la vida puede ofrecer?

Si te comparas, estás perdida porque la comparación siempre buscará un perdedor. No lo olvides, siempre. Alguien tiene que ganarte para que tú, pierdas. Porque para sentirse “especial” has de buscar a alguien afortunado que sea mejor o tenga más suerte que tú. Y eso, a la larga, genera rencor hacia el resto de personas. Admitámoslo, te quita paz y te hacer estar en soledad.

Tú no eres especial. Y si crees serlo, te estás equivocando porque te estás olvidando de tu naturaleza perfecta, común y corriente. Esa que compartes con el rico y con el pobre. A ti no te han dado nada especial para que no puedas conseguir la felicidad en tu vida, la salud en tu cuerpo y un milagro en tu bolsillo. Pero si sigues creyéndote especial y diferente de la gente con la que te comparas y a la que todo le va mejor que a ti….¡sí, eres especial!

 

Yo no me rindo y cada vez que mi ego quiere hacerme sentir especial, le grito que soy como todos: perfecta. Ahí está mi esencia.

Y tú, ¿quieres ser especial?

 

Sin comentarios

Publicar un comentario